Lunes, 03 Mayo 2021 10:11

DESCIFRAN LOS MISTERIOS DE VENUS

Los científicos han conseguido medir, al fin, cuánto dura un día en Venus y muchos otros enigmas que aún desconocíamos.

JAXA / ISAS / DARTS / Damia Bouic

 Venus, segundo planeta desde el Sol y sexto en el sistema solar en tamaño y masa, es nuestro planeta más cercano. Cuando es visible, pues solo se puede ver en las horas cercanas al amanecer o al atardecer, es el planeta más brillante del cielo. Ahora, un equipo de astrónomos ha utilizado observaciones de radar basadas en la Tierra para medir algunas de las propiedades fundamentales de este planeta. En concreto, ahora sabemos la duración precisa de un día, la inclinación de su eje y el tamaño de su núcleo.

¿Cuánto dura un día en Venus?

Tras 15 años de observaciones, podemos decir que un día en Venus equivale a 243,0226 días terrestres, aproximadamente dos tercios de un año en la Tierra. Y, además, cambia con una variación de unos 20 minutos. Según los expertos, esta variación en la duración del día probablemente lo cause la densísima atmósfera, 93 veces más masiva que la de la Tierra, intercambiando impulso con el suelo sólido y acelerándolo o ralentizándolo, afectando al giro del planeta. "Esto también sucede en la Tierra, pero el intercambio suma o resta solo un milisegundo de cada día", afirman los investigadores. Es una cantidad perceptible únicamente por un reloj atómico.

¿Te sorprende que aún desconociéramos este dato con lo cerca que está de nosotros Venus? Es fácil calcular la velocidad de rotación de la mayoría de los planetas si tienen características identificables en la superficie. Sin embargo, la densa atmósfera de Venus dificulta esta tarea, por lo que los astrónomos tuvieron que ser creativos a la hora de realizar las mediciones.

Primero, emplearon la antena Goldstone de 70 metros de ancho ubicada en el desierto de Mojave de California para enviar ondas de radio a Venus. Esto fue entre 2006 y 2020. Las ondas de radio pueden viajar a través de la atmósfera y luego se reflejan en la superficie. Posteriormente, unos minutos después, son recogidas nuevamente en el observatorio Goldstone y unos 20 segundos más tarde en el observatorio Green Bank en West Virginia. La diferencia entre las dos detecciones, el retraso exacto entre la recepción en las dos instalaciones, ha revelado como de rápido gira el planeta.

¿Cuál es el tamaño de su núcleo?

El equipo descubrió que el núcleo de Venus tiene unos 3.500 kilómetros de diámetro, bastante similar a la Tierra, aunque desconocen si es líquido o sólido. Venus es todo un enigma y comprender el tamaño de su núcleo, la velocidad de rotación y la inclinación exacta del eje ayudará a planificar futuras misiones de aterrizaje en este gemelo infernal de la Tierra (recordemos que ambos planetas tienen mucho en común: casi el mismo tamaño, masa y densidad).

Venus evolucionó de forma bastante diferente a la Tierra, pues en este se desencadenó un efecto invernadero desbocado que hizo de él el planeta más caliente del sistema solar con temperaturas de hasta 500 ºC (la mínima nunca baja de 400 ºC) y un paisaje con nubes de ácido sulfúrico y atmósfera de dióxido de carbono.

Los cambios en el giro y la orientación de Venus revelan cómo se distribuye la masa dentro del planeta, lo que a su vez impulsa la comprensión de su formación original, dijo el equipo.

¿Y la inclinación de su eje?

El estudio encontró que Venus se inclina hacia un lado exactamente a 2,64 grados, una mejora de las estimaciones anteriores en un factor de 10 en precisión. Dada la mínima inclinación, el planeta no experimenta estaciones.

Fuente: Muyinteresante.es

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La NASA celebra el 21 aniversario del famoso telescopio con esta espectacular imagen

AG Carinae, fotografiada por el Hubble - NASA, ESA, STSCI

Hace ya 31 años que el telescopio Hubble fue puesto en órbita por el transbordador Discovery y, para celebrarlo, la NASA ha hecho pública una espectacular imagen en la que puede observarse una famosa estrella, AG Carinae, luchando con todas sus fuerzas contra la autodestrucción. Quizás una metáfora de nuestros tiempos.

AG Carinae, situada a 20.000 años luz de distancia, es una de las estrellas más brillantes que se ven en nuestra galaxia, la Vía Láctea. Está rodeada por un halo resplandeciente de gas y polvo. Sin embargo, toda esa opulencia tiene un precio. Este monstruo cósmico «vive al límite -describen desde la agencia espacial-, librando un tira y afloja entre la gravedad y la radiación» para evitar su propia muerte.

La capa en expansión de gas y polvo que rodea a la estrella tiene unos cinco años luz de ancho. Para hacernos una idea de la barbaridad que supone eso, solo hay que saber que es el equivalente a la distancia desde la Tierra hasta la estrella más cercana más allá del Sol, Próxima Centauri.

La enorme estructura se creó a partir de una o más erupciones gigantes hace unos 10.000 años. Las capas exteriores de la estrella volaron al espacio, como una tetera hirviendo que se desprende de su tapa. El material expulsado equivale aproximadamente a 10 veces la masa de nuestro Sol.

Vive rápido, muere joven

Estos estallidos son la vida típica de una rara raza de estrellas llamada variable luminosa azul, una breve fase convulsiva en la corta vida de una estrella ultrabrillante y glamurosa que vive rápido y muere joven. Estas estrellas se encuentran entre las más masivas y brillantes conocidas. Viven solo unos pocos millones de años, en comparación con los aproximadamente 10.000 millones de años de vida de nuestro Sol.

Las variables luminosas azules exhiben una personalidad dual: parecen pasar años plácidamente inactivas y luego estallan en un dramático arrebato. Estos gigantes son estrellas extremas, muy diferentes de las estrellas normales como nuestro Sol. De hecho, se estima que AG Carinae es hasta 70 veces más masiva que el Sol y brilla con el brillo cegador de un millón de soles.

«Me gusta estudiar este tipo de estrellas porque me fascina su inestabilidad. Están haciendo algo extraño», dice Kerstin Weis, de la Universidad del Ruhr en Bochum, Alemania.

Grandes estallidos como el que produjo la nebulosa ocurren una o dos veces durante la vida de una variable luminosa azul. Una estrella de este tipo no solo arroja material cuando está en peligro de autodestrucción como supernova. Debido a sus formas masivas y temperaturas supercalientes, los objetos como AG Carinae están en una batalla constante para mantener la estabilidad.

Es una lucha entre la presión de la radiación desde dentro de la estrella que empuja hacia afuera y la gravedad que empuja hacia adentro. Esta coincidencia cósmica da como resultado que la estrella se expanda y contraiga. La presión exterior ocasionalmente gana la batalla, y la estrella se expande a un tamaño tan inmenso que se desprende de sus capas externas, como un volcán en erupción. Pero este arrebato solo ocurre cuando la estrella está a punto de desmoronarse. Después de que la estrella expulsa el material, se contrae a su tamaño normal, vuelve a asentarse y se vuelve inactiva por un tiempo.

Como muchas otras variables luminosas azules, AG Carinae permanece inestable. Ha experimentado estallidos menores que no han sido tan poderosos como el que creó la nebulosa actual.

Aunque AG Carinae está inactiva ahora, como una estrella supercaliente, continúa emitiendo una radiación abrasadora y un poderoso viento estelar (corrientes de partículas cargadas). Este flujo de salida continúa dando forma a la nebulosa antigua, esculpiendo estructuras intrincadas a medida que el gas que fluye golpea la nebulosa exterior de movimiento más lento. El viento viaja a una velocidad de hasta un millón de km / h, unas diez veces más rápido que la nebulosa en expansión. Con el tiempo, el viento caliente alcanza el material expulsado más frío, lo golpea y lo aleja más de la estrella. Este efecto de 'quitanieves' ha despejado una cavidad alrededor de la estrella.

El material rojo es gas hidrógeno incandescente mezclado con gas nitrógeno. El material rojo difuso en la parte superior izquierda señala donde el viento ha atravesado una región tenue de material y lo ha llevado al espacio.

Luz visible y ultravioleta

Las características más destacadas, resaltadas en azul, son estructuras filamentosas con forma de renacuajos y burbujas torcidas. Estas estructuras son masas de polvo iluminadas por la luz reflejada de la estrella. Las que tienen forma de renacuajo, más prominentes a la izquierda y al fondo, son acumulaciones de polvo más densas que han sido esculpidas por el viento estelar. La aguda visión del Hubble revela estas estructuras de aspecto delicado con gran detalle.

La imagen fue tomada con luz visible y ultravioleta. La luz ultravioleta ofrece una vista un poco más clara de las estructuras de polvo filamentoso que se extienden hasta la estrella. El Hubble es ideal para observaciones de luz ultravioleta porque este rango de longitud de onda solo se puede ver desde el espacio.

Las estrellas masivas, como AG Carinae, son importantes para los astrónomos debido a sus efectos de largo alcance en su entorno. Las variables luminosas azules son raras: se conocen menos de 50 entre las galaxias de nuestro grupo local de galaxias vecinas. Estas estrellas pasan decenas de miles de años en esta fase, un abrir y cerrar de ojos en el tiempo cósmico. Se espera que muchas terminen sus vidas en explosiones titánicas de supernovas, que enriquecen el universo con elementos pesados más allá del hierro.

Fuente: ABC Ciencia

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Antes de devorarlas, los agujeros negros supermasivos destrozan y estiran las estrellas que capturan, convirtiéndolas en finos filamentos similares a espaquetis

Proceso de 'espaguetización' de una estrella capturada por un agujero negro - NASA / CXC / M. Weiss

Durante décadas, los astrónomos han venido detectando explosiones de radiación electromagnética procedentes de agujeros negros. Y siempre han tenido claro que esas emisiones de energía son el resultado de la destrucción de estrellas, devoradas por el agujero negro, pero nunca habían tenido ocasión de observar el aspecto real de ese proceso.

Ahora, un equipo de astrónomos dirigidos por Giacomo Cannizzaro y Peter Jonker, ambos del Instituto de Investigación Espacial SRON, en Holanda, ha conseguido, por primera vez, observar las líneas de absorción causadas por las hebras de una estrella 'espaguetizada'. El trabajo se acaba de publicar en 'Monthly Notices of the Royal Astronomical Society'.

La mayor parte de las estrellas del Universo mueren debido a causas naturales, bien liberándose violentamente de sus capas externas, bien sencillamente enfriándose poco a poco una vez agotado su combustible. Algunas, como es el caso de las más grandes y masivas, explotan en forma de supernova tras un rápido colapso gravitatorio, incapaces de soportar su propia masa.

Pero las estrellas que viven en las zonas más internas de sus galaxias pueden no llegar a tener tanta suerte. De hecho, en el corazón de la mayoría de las galaxias acechan enormes agujeros negros supermasivos, tan grandes que pueden llegar a superar varios miles de millones de veces la masa del Sol. Y las estrellas que se ponen a su alcance corren un serio peligro de ser atrapadas y destrozadas por esos agujeros negros, que antes de devorarlas las destrozan, rompiéndolas en finos filamentos.

Qué es la espaguetización

Si cualquiera de nosotros tuviera la desgracia de ser atrapado por un agujero negro y cayera de pie hacia él, vería cómo su cuerpo se estira hasta parecer un largo y fino espagueti. Esto es así porque la gravedad del agujero negro es tan extrema que nuestros pies, algo más cerca del agujero, la sentirían con más fuerza que nuestra cabeza, apenas un poco más lejos. El resultado es que nuestro cuerpo se estiraría, en un proceso que los astrónomos llaman coloquialmente 'espaguetización', aunque en las publicaciones científicas suelen utilizar el término oficial de 'Evento de disrupción de marea'.

Con las estrellas sucede algo similar. La extrema gravedad de los agujeros negros tira mucho más fuerte de un lado de la estrellas atrapadas que del otro, estirándolas como si fueran de goma.

Después de que una estrella ha sido transformada en una fina hebra que recuerda a un espagueti, se precipita hacia el agujero negro, emitiendo una breve ráfaga de radiación. Los astrónomos llevan décadas registrando esas explosiones y asumiendo que se debían a eventos de disrupción de marea. Pero nunca habían visto los filamentos reales.

Y eso es precisamente lo que han conseguido los autores de este estudio, que han observado por primera vez las líneas de absorción espectral de uno de esos filamentos de estrellas mientras miraban a uno de los polos de un agujero negro supermasivo. Se sabía ya que muchos agujeros negros de esta clase tienen alrededor de su ecuador un brillante disco de material capturado por su enorme gravedad, pero las líneas de absorción sobre el polo de un agujero negro sugieren la existencia de una larga hebra que se retuerce muchas veces a su alrededor. Algo similar a una madeja de hilo enredado: los filamentos reales de una estrella recién desgarrada.

Los investigadores supieron que estaban mirando al polo de un agujero negro porque captaron rayos X. Y en un agujero negro el material del disco de acreción es lo único capaz de emitir ese tipo de radiación y si lo estuvieran observando de frente no podrían ver esas emisiones. «Además -asegura Cannizzaro-, las líneas de absorción son estrechas. No se amplían con el efecto Doppler, como es de esperar cuando se mira a un disco giratorio».

Fuente: ABC Ciencia

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Viernes, 23 Abril 2021 10:07

PERSEVERANCE PRODUCE OXIGENO EN MARTE

Por primera vez en la historia, un experimento consigue crear oxígeno en otro planeta, un paso crucial para el establecimiento de una colonia marciana.

El rover Perseverance de la NASA acaba de llevar a cabo otro hito más en el planeta rojo. Este, además, podría allanar el camino para que los astronautas exploren Marte algún día. Gracias al Mars Oxygen ISRU Experiment (MOXI), el rover ha conseguido producir oxígeno a partir de la delgada atmósfera marciana que está dominada por dióxido de carbono. Este hecho histórico permitiría a los astronautas respirar en Marte.

La primera vez que esto sucede en otro planeta

La demostración tecnológica tuvo lugar el 20 de abril y se espera que las versiones futuras del instrumento experimental puedan allanar el camino para la exploración humana en el futuro. El proceso no solo puede producir oxígeno para que los futuros astronautas respiren, sino que también podría hacer innecesario transportar grandes cantidades de oxígeno desde la Tierra para usarlo como propulsor de cohetes en el viaje de regreso.

"Este es un primer paso crítico para convertir el dióxido de carbono en oxígeno en Marte", dijo Jim Reuter, administrador asociado de la Dirección de Misiones de Tecnología Espacial de la NASA, en un comunicado. "MOXIE tiene más trabajo por hacer, pero los resultados de esta demostración de tecnología son prometedores a medida que avanzamos hacia nuestro objetivo de ver algún día humanos en Marte".

MOXIE

El experimento MOXIE es una caja dorada del tamaño de una batería de coche y se encuentra dentro del lado frontal derecho del rover. Apodado como "árbol mecánico", utiliza electricidad y química para dividir las moléculas de dióxido de carbono, que están formadas por un átomo de carbono y dos átomos de oxígeno. También produce monóxido de carbono como subproducto de desecho.

El proceso de conversión ocurre a temperaturas de alrededor de 800 grados Celsius, por lo que MOXIE está hecho de materiales tolerantes al calor y presenta una fina capa de oro para evitar que el calor potencialmente dañino se irradie hacia el exterior del cuerpo del rover Perseverance.

¿Cómo se crea oxígeno en Marte?

Tras “ingerir” dióxido de carbono, el CO2 marciano se comprime y se filtra dentro de MOXIE para eliminar cualquier tipo de contaminante. Luego, se calienta, un proceso que provoca la separación del oxígeno y del monóxido de carbono. El oxígeno es aislado mediante un componente cerámico caliente y los iones de oxígeno se fusionan en O2, mientras el monóxido de carbono es expulsado sin daño a la atmósfera marciana.

La primera prueba de oxígeno de MOXIE produjo 5,4 gramos de oxígeno en una hora, el equivalente a unos 10 minutos de oxígeno respirable para un astronauta llevando a cabo una actividad normal. La fuente de alimentación limita la producción potencial a 12 g / h, aproximadamente la misma cantidad que produciría un árbol grande en la Tierra. Los ingenieros de MOXIE ahora ejecutarán más pruebas e intentarán aumentar su rendimiento. En suma, el equipo planea realizar alrededor de nueve ejecuciones más en el transcurso de un año de Marte (alrededor de 687 días terrestres).

Aunque MOXIE no será capaz de producir suficiente oxígeno para sustentar la exploración futura, pues el lanzamiento de cuatro astronautas desde la superficie marciana probablemente requeriría unos 7.000 kilogramos de combustible para cohetes y 25.000 kg de oxígeno, sí que marca un antes y un después en el objetivo: Marte. ¿Por qué motivo? Porque generar oxígeno directamente de la atmósfera es bastante mas factible que la opción de extraer hielo de debajo de la superficie para electrolizarlo y transformarlo en oxígeno.

Así, mientras Ingenuity marca sus propios hitos y Perseverance se mueve por el cráter Jezero buscando signos de vida antigua marciana y recolectando muestras que volverían a la Tierra, MOXIE continuará bombeando pequeñas cantidades de monóxido de carbono en el polvoriento aire de Marte.

Fuente: Muyinteresante.es

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Es la quinta nave que se aleja 50 unidades astronómicas del Sol, donde las comunicaciones, que viajan a la velocidad de la luz, tardan siete horas en llegar a los detectores terrestres

Ilustración de la New Horizons en el espacio - NASA / JHUAPL / SwRI

Semanas después de que a principios del 2006 la sonda New Horizons de la NASA despegase de casa, tan solo le costó unos minutos enviar y recibir mensajes desde la Tierra. Pero a medida que se iba alejando la nave, los minutos en la comunicación se fueron transformando en horas. Y este 17 de abril, conseguía ser la quinta nave que se colocaba a 50 unidades astronómicas del Sol, o 50 veces más lejos de nuestra estrella que la propia Tierra, a más de 7.500 millones de kilómetros.

Aunque no es la primera que lo consigue (antes las sondas Voyager 1 y 2 y las Pioners 10 y 11 lo consiguieron), se trata de un hito: alcanzar esa región remota significa que las comunicaciones se retrasan hasta siete horas, incluso viajando la información a la velocidad de la luz. Y no queda ahí la espera: se necesitan otras tantas horas más para saber si la Tierra ha recibido el mensaje. Y al revés.

«Es difícil imaginar algo tan lejano –afirma Alice Bowman, gerente de operaciones de la misión New Horizons en el Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins en Laurel, Maryland–. Una cosa que hace que esta distancia sea tangible es cuánto tiempo nos lleva en la Tierra confirmar que la nave espacial recibió nuestras instrucciones. Esto pasó de ser casi instantáneo a ser ahora del orden de 14 horas. Hace que la distancia extrema sea real».

Aunque la Voyager 1 es demasiado débil para verse directamente en la imagen, su ubicación se conoce precisamente debido al seguimiento de radio de la NASA. Así fue como el pasado 25 de diciembre la New Horizons pudo apuntar al espacio donde se encuentra la Voyager 1 (marcada con un círculo amarillo), y que se ha convertido en el objeto más lejano creado por humanos y la primera nave espacial que abandonó el sistema solar (y que se encontraba en aquel momento a 18.000 millones de kilómetros de la New Horizons). En cuanto a los puntos brillantes, la mayoría son estrellas, pero las que aparecen con aspecto borroso, en realidad son galaxias distantes.

Imagen tomada desde la New Horizons el 25 de diciembre de 2020. En el círculo amarillo se encuentra la Voyager 1, que no es visible a simple vista en la fotografía
Imagen tomada desde la New Horizons el 25 de diciembre de 2020. En el círculo amarillo se encuentra la Voyager 1, que no es visible a simple vista en la fotografía - NASA / Johns Hopkins APL / Southwest Research Institute

«Para mí, es una imagen inquietantemente hermosa –afirma Alan Stern, investigador principal de New Horizons del Southwest Research Institute en Boulder, Colorado–. Volar una nave espacial a través de todo nuestro Sistema Solar para explorar Plutón y el cinturón de Kuiper nunca se había hecho antes. Pero desde su lanzamiento hace casi dos décadas, nuestros hijos han crecido y nosotros hemos envejecido. Y por el camino también hemos conseguido hacer muchos descubrimientos científicos, inspiramos muchas carreras científicas e incluso hicimos un poco de historia».

De hecho, la New Horizons fue diseñada para hacer historia: viajando a 58.500 kilómetros por hora es la nave más rápida creada por el ser humano. Su sobrevuelo asistido por la gravedad de Júpiter en febrero de 2007 no solo redujo en aproximadamente tres años su trayecto de camino a Plutón, sino que le permitió obtener las mejores vistas del débil anillo de Júpiter y capturar la primera película de un volcán en erupción en un lugar que no fuera la Tierra.

New Horizons realizó con éxito la primera exploración del sistema Plutón en julio de 2015, seguida del sobrevuelo más lejano de la historia, y el primer vistazo de cerca a un objeto del Cinturón de Kuiper (KBO), con su vuelo más allá de Arrokoth el día de Año Nuevo de 2019. Desde su posición única en el cinturón de Kuiper, la New Horizons está realizando observaciones que no se pueden hacer desde ningún otro lugar; incluso las estrellas se ven diferentes desde el punto de vista de la nave espacial.

Los miembros del equipo de New Horizons usan telescopios gigantes como el observatorio japonés Subaru para escanear los cielos en busca de otro potencial objetivo de sobrevuelo. Mientras, los sistemas de la nave se mantienen en plena forma, recopilando datos sobre el viento solar y el entorno espacial en el Cinturón de Kuiper, donde permanecerá activa hasta finales de la década de 2030. Larga vida a la New Horizons.

Fuente: ABC Ciencia

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Hasta la fecha, ningún rover había podido captar su propio sonido investigando sobre el Planeta Rojo

Imagen tomada por el Perseverance en pasado 7 de marzo durante su primer viaje por Marte - NASA/JPL-Caltech

Perseverance, en nuevo rover de la NASA en Marte, se ha grabado un audio en el que recoge cómo crujen y traquetean sus seis ruedas por la superficie del Planeta Rojo, sumando una nueva dimensión en la exploración espacial. «Mucha gente, cuando ve las imágenes, no aprecia que las ruedas sean de metal», afirma en un comunicado Vandi Verma, ingeniero senior y conductor de un vehículo de superficie en el Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la NASA en el sur de California. «En realidad, es muy ruidoso conducir con este vehículo sobre las rocas marcianas».

El rover grabó con el micrófono de entrada, descenso y aterrizaje (EDL) más de 16 minutos de sonidos del recorrido de 27,3 metros que completó el pasado 7 de marzo. Aunque el equipo de grabación se ideó solo para las maniobras de aterrizaje (que se produjeron de forma exitosa el pasado 18 de febrero), el dispositivo ha seguido grabando sobre la superficie marciana. Este miércoles han sido publicadas dos versiones del mismo audio: la primera [que puedes escuchar completa aquí] presenta más de 16 minutos de sonidos sin filtrar del rover en su primer viaje por el cráter Jezero.

En ella se puede escuchar el ruido generado por la interacción del sistema de movilidad (ruedas y suspensión) con la superficie, junto con un 'arañazo' permanente y agudo que el equipo está investigando, si bien creen que puede ser una interferencia electromagnética de una de las cajas electrónicas del rover o interacciones entre el sistema de movilidad y la superficie marciana. La segunda versión [en el vídeo sobre estas líneas] es una compilación más corta de sonidos de la grabación en bruto: 90 segundos en los que los ingenieros de la NASA han procesado y editado las partes clave para filtrar el ruido (secciones 0: 20-0: 45, 6: 40-7: 10 y 14: 30-15: 00).

La lista de reproducción desde Marte

Este primer audio se une a la creciente lista de reproducción que está elaborando el Perseverance con sonidos de Marte. Un segundo micrófono, parte del instrumento SuperCam del rover, recogió previamente el susurro del viento marciano y el rápido tictac del láser del instrumento golpeando las rocas, que intentará revelar detalles de su estructura y composición. Toda esta información ayudará a los científicos en la Tierra a buscar signos de vida en el cráter Jezero, un antiguo delta en el que se sospecha pudo florecer la vida microbacteriana hace miles de millones de años.

El rover también ha estado buscando una zona adecuada para que el helicóptero Ingenuity intente sus primeras pruebas de vuelo, algo que se acaba de conseguir. A partir de ahora pasarán 30 días marcianos, o soles (31 días terrestres) en los que el hombre intentará su primer vuelo fuera de la Tierra. Ingenuity intentará completar seis pruebas justo antes de que Perseverance comience realmente su camino en busca de restos de vida marciana. Entre las 19 cámaras del rover y sus dos micrófonos, el viaje devolverá multitud de imágenes y sonidos que nos tendrán informados casi al instante de todo lo que el nuevo rover está viendo sobre el Planeta Rojo.

«Llevamos observando las diferencias entre la Tierra y Marte desde hace tiempo, pero el sonido es una dimensión totalmente nueva que nos aportará aún más información sobre lo distintos que son ambos mundos», concluye Verma.

Fuente: ABC Ciencia

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Los investigadores sugieren que la velocidad inusual del movimiento puede deberse a una fusión reciente o apuntar a un sistema binario.

Imagen ilustrativa / pxhere.com

Un equipo de astrónomos detectó un agujero negro supermasivo que se está moviendo de forma inusual en el espacio profundo, pero no están del todo seguros de las razones de su comportamiento.

Los autores del nuevo estudio, publicado en Astrophysical Journal el pasado viernes, observaban agujeros negros supermasivos en el corazón de las galaxias, en busca de señales de que pudieran estar moviéndose de manera inusual. Dominic Pesce, astrónomo del centro de astrofísica Harvard-Smithsonian y autor principal de la investigación, explicó en declaraciones a The Harvard Gazette que la mayoría de los agujeros de ese tipo no suelen moverse, pues "son tan pesados que es difícil ponerlos en marcha".

El equipo inicialmente examinó 10 galaxias distantes y los agujeros negros supermasivos presentes en sus núcleos. Estudiaron específicamente aquellos que contenían agua dentro de sus discos de acreción (estructuras espirales que giran hacia el interior del agujero ). A medida que el agua orbita alrededor de este último, produce un rayo de luz similar a un láser, conocido como 'máser', que puede ayudar a medir con mucha precisión la velocidad de un agujero negro.

Dos posibles explicaciones

Con esa técnica, los investigadores determinaron que nueve de los 10 agujeros negros supermasivos estaban en reposo, mientras que uno, situado en el centro de la galaxia J0437+2456, parecía estar en movimiento. El agujero negro en cuestión, aproximadamente tres millones de veces más masivo que el sol y ubicado a unos 230 millones de años luz de la Tierra, no se movía a la misma velocidad que su galaxia de origen. 

Observaciones posteriores desde los observatorios de Arecibo y Gemini han confirmado que ese agujero se mueve dentro de la galaxia a una velocidad de aproximadamente 177.000 kilómetros por hora.

No obstante, se desconoce por ahora qué está causando el movimiento. El equipo sospecha que hay dos posibilidades: que se trate de las consecuencias de la fusión de dos agujeros negros supermasivos o que este sea parte de un sistema binario. Se necesitarán más observaciones para precisar la verdadera causa de su inusual movimiento.

Fuente: RT Noticias

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Llamado J2157, tiene un diámetro monstruoso de más de cinco veces el tamaño del Sistema Solar

agujero-negro

Los agujeros negros en general son una suerte de gigantescos «monstruos» que devoran todo a su paso. Sin embargo, sabemos que hay de diferentes tamaños y voracidades. Por ejemplo, los del centro de las galaxias suelen ser agujeros negros supermasivos. El de la nuestra, llamado Sagitario A, tiene la masa equivalente a 4 millones de soles. Pero los hay más grandes. Y con más «hambre». Es el caso de J2157, que tiene 34.000 millones de veces la masa del sol y engulle tanta masa como la de nuestra estrella a diario.

Es por ello que se acaba de catalogar como el agujero negro de más rápido crecimiento conocido en el universo, cuya magnitud lo coloca dentro de los llamados «agujeros negros ultramasivos». «Si el agujero negro de nuestra Vía Láctea quisiera engordar tanto, tendría que tragarse dos tercios de todas las estrellas de nuestra galaxia», afirma en un comunicado el astrónomo Christopher Onken, de la Universidad Nacional de Australia en Australia, principal autor de un estudio al respecto en la revista « Monthly Notices of the Royal Astronomical Society».

Se conocía desde 2018

El descubrimiento del gigante en cuestión se anunció por primera vez en 2018. Este alimenta un quasar en el centro de una galaxia llamada SMSS J215728.21-360215.1 (J2157 para abreviar) en el Universo temprano, a miles de millones de años luz de distancia. Al principio de descubrirse, se estimó su masa en unos 20.000 millones de masas solares, colocándolo en la categoría ultramasiva (más de 10.000 millones de masas solares), y su tasa de acreción (su crecimiento) en la mitad de una masa solar diaria.

Pero ahora, nuevas mediciones indican que astrónomos y astrofísicos habían sido tímidos en sus predicciones. En su masa recién derivada, el agujero negro J2157 tendría un radio de Schwarzschild -es decir, el radio de su horizonte de eventos- de alrededor de 670 unidades astronómicas (UA). Sabiendo que hasta Plutón habría una distancia de 39,5 UA desde el Sol, se puede decir que J2157 tiene más de cinco veces el tamaño del Sistema Solar.

Y no es el más grande

A pesar de estos datos increíbles, J2157 no es el agujero más grande descubierto por la humanidad: uno de 40.000 millones de masas solares se encuentra en el corazón de la galaxia Holmber 15A, a unos 700 millones de años luz de distancia. Pero también tenemos el agujero negro ultramasivo que alimenta el cuásar TON 618, una bestia absoluta con 66.000 millones de masas solares a 10.400 millones de años luz de distancia.

Los agujeros negros supermasivos son difíciles de entender, pero los ultramasivos encierran más misterios aún si cabe. Aún no se conoce muy bien el mecanismo que forma ambos tipos de monstruos, ni cómo crecen tanto. Pero J2157, que se formó cuando el Universo tenía menos del 10% de su edad actual, pertenece a una clase propia. No solo se desconoce el origen de su formación, sino que no se sabe cómo pudo crecer tanto tan cercano al momento del Big Bang. «Se trata del agujero negro más grande en este período temprano del Universo», afirma Onken.

¿Agujeros negros supermasivos comunes al principio del Universo?

Sin embargo, estudios recientes apuntan a que los cuásares que albergan agujeros negros supermasivos no solo existían en el Universo temprano, sino que habrían sido bastante comunes. Este descubrimiento es un gran desafío para nuestros modelos cosmológicos actuales, ya que según estas teorías, un objeto como J2157 debería haber devorado mucha materia en mucho tiempo, y con él los cálculos no cuadran. Es decir, sobre el papel, no existía tanto «alimento» para que este gigante creciera tanto en tan poco tiempo. «¿Es esta galaxia uno de los gigantes del Universo temprano, o el agujero negro se tragó una extraordinaria cantidad de materia de los alrededores?», se pregunta Onken. «Tendremos que seguir investigando para descubrirlo».

Fuente: ABC Ciencias

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